El Design Thinking es una disciplina cuyo ámbito de aplicación varía del diseño de espacios al de objetos, tecnologías y experiencias. Diseñar la interacción del ser humano con la tecnología y las herramientas constituye un ámbito de investigación y desarrollo que, en los últimos años, ha ido volviéndose estratégico de cara a las empresas y al mundo laboral.

Lo que pretende esta propuesta es aplicar a la didáctica el corpus de metodología y técnica propio del Design Thinking, con el fin de desarrollar en los niños las habilidades y las competencias características del diseño de interacción.

Específicamente, la propuesta se enfoca en las siguientes habilidades:

  1. Problem setting: Análisis de las necesidades de las personas para las cuales se está diseñando.
  2. Problem solving: Capacidad de transformar las exigencias detectadas en ideas y conceptos.
  3. Prototyping: Elaboración de un prototipo de cada concepto para poder explorar el espacio del problema, las características y las cualidades de cada idea además de confrontarse con los límites propios de los materiales, las herramientas, la tecnología y las reglas.
  4. Evaluación: Averiguar hasta qué punto lo que hemos diseñado responde a las exigencias de los usuarios y a los objetivos del proyecto.